El enorme desarrollo que ha experimentado la psicología en las dos
últimas décadas unido a los cambios sociales y de estilo de vida de la
población en general, ha suscitado que la psicología se ocupe de nuevas
áreas de estudio y aplicación profesional. Una de estas áreas es el
ámbito del deporte y el ejercicio físico.
La psicología social del deporte como disciplina recoge los métodos y
teorías de la psicología social con fines de investigación o con fines
profesionales. A su vez el entorno del deporte y el ejercicio al ser un
entorno complejo y diferente a otros contextos, posibilita la
transformación así como a la larga, la producción de nuevas teorías
específicas surgidas del propio ámbito de estudio: el deporte y el
ejercicio.
Partimos del supuesto de que el estudio del deporte y el ejercicio es
un campo privilegiado para adquirir conocimientos básicos sobre la
conducta social y profundizar en la comprensión y en el análisis de los
procesos psicosociales que en este entorno se producen. Además, la
investigación que se desarrolle en este campo y la elaboración teórica
que acompaña a este proceso, debe dar respuestas adecuadas y útiles a
las posibles demandas de intervención profesional. En este proceso de
retroalimentación mutua entre la psicología social y el mundo del
deporte y el ejercicio es donde surge, se amplia y se llena de contenido
la disciplina (Escartí, 1998).
Por otro lado, los psicólogos sociales pueden ser de gran utilidad
para los profesionales del ejercicio y del deporte : 1) enseñando
habilidades sociales a los entrenadores para que mejoren sus relaciones
con los deportistas; 2) analizando los aspectos educativos de la
iniciación deportiva para evitar el abandono; 3) proponiendo planes de
promoción del ejercicio para mejorar la salud de la población; 4)
analizando las causas de la violencia en el deporte y proponiendo
medidas para la prevención de este fenómeno; 5) planeando estrategias de
intervención para mejorar las experiencias deportivas y de ejercicio de
los diferentes practicantes; 6) promoviendo planes de intervención
capaces de favorecer la salud y la calidad de vida de niños,
adolescentes, jóvenes y ancianos.
Sin embargo, a pesar del enorme potencial que desde un punto de vista
intelectual, académico y profesional tiene el estudio del deporte y el
ejercicio para los psicólogos sociales, este ámbito de estudio y de
intervención profesional esta aún poco explorado desde la práctica y
desde la investigación. Es por ello y considerando lo antes expuesto, es
que consideramos necesario un programa de especialización que abordes
estás temáticas en un nivel de profundidad y de praxis suficiente y de
calidad, que permita trasladar los conocimientos desde las aulas al
terreno de juego, beneficiando con ello no sólo a los profesionales
involucrados sino también a los participantes, incidiendo en la creación
de nuevos programas, políticas públicas, desarrollo y crecimiento
humano, así como también el mejoramiento de la calidad de vida y
bienestar de una población. Y por otro lado, reflexionar sobre los
espacios donde es posible la intervención de la psicología social en el
mundo del deporte y el ejercicio. El enorme desarrollo que ha experimentado la psicología en las dos
últimas décadas unido a los cambios sociales y de estilo de vida de la
población en general, ha suscitado que la psicología se ocupe de nuevas
áreas de estudio y aplicación profesional. Una de estas áreas es el
ámbito del deporte y el ejercicio físico.
La psicología social del deporte como disciplina recoge los métodos y
teorías de la psicología social con fines de investigación o con fines
profesionales. A su vez el entorno del deporte y el ejercicio al ser un
entorno complejo y diferente a otros contextos, posibilita la
transformación así como a la larga, la producción de nuevas teorías
específicas surgidas del propio ámbito de estudio: el deporte y el
ejercicio.
Partimos del supuesto de que el estudio del deporte y el ejercicio es
un campo privilegiado para adquirir conocimientos básicos sobre la
conducta social y profundizar en la comprensión y en el análisis de los
procesos psicosociales que en este entorno se producen. Además, la
investigación que se desarrolle en este campo y la elaboración teórica
que acompaña a este proceso, debe dar respuestas adecuadas y útiles a
las posibles demandas de intervención profesional. En este proceso de
retroalimentación mutua entre la psicología social y el mundo del
deporte y el ejercicio es donde surge, se amplia y se llena de contenido
la disciplina (Escartí, 1998).
Por otro lado, los psicólogos sociales pueden ser de gran utilidad
para los profesionales del ejercicio y del deporte : 1) enseñando
habilidades sociales a los entrenadores para que mejoren sus relaciones
con los deportistas; 2) analizando los aspectos educativos de la
iniciación deportiva para evitar el abandono; 3) proponiendo planes de
promoción del ejercicio para mejorar la salud de la población; 4)
analizando las causas de la violencia en el deporte y proponiendo
medidas para la prevención de este fenómeno; 5) planeando estrategias de
intervención para mejorar las experiencias deportivas y de ejercicio de
los diferentes practicantes; 6) promoviendo planes de intervención
capaces de favorecer la salud y la calidad de vida de niños,
adolescentes, jóvenes y ancianos.
Sin embargo, a pesar del enorme potencial que desde un punto de vista
intelectual, académico y profesional tiene el estudio del deporte y el
ejercicio para los psicólogos sociales, este ámbito de estudio y de
intervención profesional esta aún poco explorado desde la práctica y
desde la investigación. Es por ello y considerando lo antes expuesto, es
que consideramos necesario un programa de especialización que abordes
estás temáticas en un nivel de profundidad y de praxis suficiente y de
calidad, que permita trasladar los conocimientos desde las aulas al
terreno de juego, beneficiando con ello no sólo a los profesionales
involucrados sino también a los participantes, incidiendo en la creación
de nuevos programas, políticas públicas, desarrollo y crecimiento
humano, así como también el mejoramiento de la calidad de vida y
bienestar de una población. Y por otro lado, reflexionar sobre los
espacios donde es posible la intervención de la psicología social en el
mundo del deporte y el ejercicio.